Preguntas: Teorías de la RSE y su relación con la ética profesional
¿Cuál es la relación entre compromiso social, medioambiental y económico con la ética empresarial?
La ética empresarial se relaciona directamente con el compromiso social, medioambiental y económico, ya que orienta el comportamiento de las organizaciones hacia decisiones responsables y sostenibles. El compromiso social implica reconocer a los grupos de interés (empleados, comunidades, clientes, proveedores) como parte fundamental del éxito corporativo, promoviendo la equidad y el bienestar común. El compromiso medioambiental se refiere a las prácticas éticas que buscan minimizar el impacto ecológico y preservar los recursos naturales para futuras generaciones. Finalmente, el compromiso económico se basa en generar rentabilidad de manera justa, transparente y sustentable. La ética empresarial actúa como el eje integrador que permite equilibrar estos tres ámbitos, garantizando la legitimidad de la empresa y fortaleciendo su reputación a largo plazo.
Teorías sobre la Responsabilidad Social de la Empresa
1. Teoría de los Stakeholders (Grupos de Interés)
Propuesta por Edward Freeman (1984), esta teoría plantea que la empresa no solo debe responder ante sus accionistas, sino ante todos los grupos que influyen o se ven afectados por su actividad. Incluye empleados, clientes, proveedores, comunidad, Estado y medioambiente. La RSE, desde esta perspectiva, se fundamenta en el diálogo, la cooperación y la transparencia con cada grupo de interés, buscando un equilibrio entre sus expectativas y las metas empresariales. La ética aquí radica en el reconocimiento de la empresa como un ente social interdependiente, donde las decisiones deben ser justas y responsables. La información voluntaria y la rendición de cuentas son mecanismos éticos que fortalecen la confianza y el compromiso con el bien común.
2. Teoría de la Legitimidad
Esta teoría sostiene que la empresa mantiene un “contrato social” con la sociedad. Su supervivencia depende de actuar conforme a los valores, normas y expectativas sociales predominantes. La legitimidad se obtiene cuando las operaciones empresariales reflejan comportamientos éticos, responsables y coherentes con el entorno. La transparencia, el respeto a la ley y la rendición de cuentas son esenciales para conservar la confianza pública. Desde el punto de vista ético, la legitimidad implica que las empresas no pueden desvincularse de su responsabilidad moral ante la comunidad. Si la organización no cumple con los estándares sociales o medioambientales, pierde credibilidad y apoyo, afectando su sostenibilidad. Por tanto, la ética es el principio que garantiza la congruencia entre los intereses empresariales y los valores colectivos.
3. Teoría de la Política Económica
Analiza la empresa dentro de un sistema político, económico y social, donde las decisiones corporativas están influenciadas por las políticas gubernamentales y las estructuras de poder. La teoría reconoce dos vertientes: la clásica, orientada al beneficio del capitalista, y la burguesa, que considera la redistribución equitativa de la riqueza. En ambos casos, la ética empresarial aparece como un mecanismo de equilibrio entre el interés económico y el bienestar social. La RSE, en este marco, se entiende como un conjunto de acciones reguladas que garantizan el cumplimiento de leyes, justicia y transparencia. Aunque la búsqueda de rentabilidad sigue siendo prioritaria, se reconoce que las empresas deben actuar dentro de los límites éticos y legales, contribuyendo al desarrollo sostenible y evitando prácticas que perjudiquen a la sociedad o al medioambiente.
4. Teoría Institucional
Esta teoría plantea que las organizaciones se legitiman al ajustarse a las normas, valores y creencias del sistema social donde operan. La ética empresarial se expresa en la conformidad con reglas institucionales formales (leyes, políticas públicas) e informales (valores culturales y morales). Las empresas deben adoptar prácticas responsables y transparentes, promoviendo la confianza social y la cohesión. La RSE se institucionaliza cuando las acciones sociales y ambientales dejan de ser voluntarias y se integran en la estructura organizacional como parte de su cultura ética. Así, la empresa no solo busca legitimidad externa, sino que adopta la ética como un principio interno que regula sus decisiones y refuerza su compromiso con el bienestar colectivo.
5. Teoría de la Dependencia de Recursos
Propuesta por Pfeffer y Salancik (1978), sostiene que las organizaciones dependen de recursos externos financieros, humanos, naturales o informativos para sobrevivir. La ética empresarial se manifiesta en la gestión responsable de dichos recursos, evitando su explotación abusiva y promoviendo relaciones equitativas con los actores que los proveen. La interdependencia genera la necesidad de cooperación, transparencia y sostenibilidad. La RSE se convierte en una estrategia para minimizar riesgos, fortalecer alianzas y garantizar la estabilidad del entorno. Desde un enfoque ético, esta teoría resalta la obligación moral de las empresas de actuar con equidad y reciprocidad frente a los grupos y ecosistemas de los que dependen, favoreciendo un desarrollo sostenible y responsable.
Reflexión: ¿Cómo en ellas se puede fundamentar sólidamente las acciones que los entes económicos lleven a cabo?
Las teorías analizadas demuestran que la Responsabilidad Social Empresarial tiene un sustento ético y teórico sólido. Cada modelo aporta una justificación diferente: las relaciones con los stakeholders, la búsqueda de legitimidad, la regulación política, la institucionalización de valores o la gestión de recursos. En conjunto, permiten que las empresas fundamenten sus acciones no solo por obligación legal, sino por convicción moral, consolidando su reputación y sostenibilidad.

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